El fin de la paz religiosa en Andalucía: Evangélicos contra Católicos

Pastor evangelista discutiendo con un sacerdote católico delante de un templo católico durante una procesión de semana santa en Andalucía.
Pastor evangelista discutiendo con un sacerdote católico delante de un templo católico durante una procesión de semana santa en Andalucía. Hecho con IA.

En mayo de 2026, las «derechas» tradicionales en España han dejado de existir. Tanto el Partido Popular como Vox operan como un bloque único, mimetizando las políticas de su referente espiritual, Donald Trump. Su agenda es clara: desmantelar la sanidad y la educación pública, recortar la Ley de Dependencia, abaratar el despido y avanzar hacia la privatización de las pensiones. Todo ello articulado bajo una retórica xenófoba que señala al inmigrante como chivo expiatorio de los males sociales —en una inquietante analogía con la persecución judía en la Alemania nazi— y una agenda que niega la violencia de género y busca revertir los derechos de las mujeres y del colectivo LGTBI.

Sin embargo, en esta copia del modelo trumpista, se les ha ido la mano. Para consolidar su base electoral, han alimentado al movimiento evangélico, la misma herramienta que la ultraderecha americana utilizó para encumbrar a figuras como Bolsonaro, Bukele o Milei. La estrategia no es nueva: ya hace años que el Partido Popular incorporó a diputados evangélicos al Congreso. Hoy, en 2026, estos grupos —especialmente los pentecostales— están envalentonados. Ya no se limitan a sus templos; ocupan espacios públicos como el metro o el tren para lanzar proclamas y señalar a quienes no comparten su dogma.

Las tensiones que hoy vemos en Madrid son solo el preludio. Pero, ¿qué pasará en Andalucía?

Aquí se gesta un conflicto civil de dimensiones imprevisibles. Existe un choque frontal entre el arraigo de las hermandades católicas y su veneración de imágenes frente a la visión pentecostal, que considera dicha práctica poco menos que un «engaño de Satanás». Mientras los evangélicos avanzan en los barrios más vulnerables y entre la comunidad migrante, la Iglesia Católica parece haber estado «en la luna de Valencia». Se han dejado convencer por la ultraderecha de que el «enemigo» era la religión musulmana —quienes practican su fe con discreción en sus mezquitas sin interferir en la vía pública— mientras ignoraban la transformación que ocurría en su propia calle.

El ejemplo de Jerez es paradigmático: su alcaldesa, María José García Pelayo, es premiada por los protestantes mientras preside oficialmente el Santo Entierro junto al Obispo de Jerez-Asidonia. Es una contradicción insostenible a largo plazo.

¿Cuándo estallará definitivamente este choque religioso y cultural? ¿Veremos pronto protestas contra las subvenciones a las cofradías o a grupos pentecostales gritando contra las procesiones en plena carrera oficial? Todo indica que será pronto. Debemos estar preparados: este tipo de movimientos religiosos no se conforman con adoctrinar a los suyos; pretenden imponer su visión a toda la sociedad, incluso por la fuerza.

Spread the love

2 comentarios en “El fin de la paz religiosa en Andalucía: Evangélicos contra Católicos”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio